Tal vez escuchaste la palabra hipnoparto en una clase prenatal, en redes sociales o en una conversación con una amiga. Y ahora te preguntás qué es exactamente, cómo se prepara y si se puede hacer donde vas a dar a luz.
Es una de las preguntas que más se repiten cuando converso con familias sobre su parto.
La respuesta corta
Prepararte para un hipnoparto en Costa Rica significa practicar durante el embarazo técnicas de relajación, respiración, afirmaciones y sonido, y preparar un ambiente que te ayude a sentirte tranquila: luz suave, música, aromas, agua y movimiento.
Muchas de estas herramientas se pueden usar en un hospital público, en un hospital privado o en un parto en casa, según lo que tu familia haya elegido y lo que permita cada lugar.
¿Qué es el hipnoparto, en palabras sencillas?
El hipnoparto es una forma de preparación para el parto basada en la relajación profunda. No se trata de dormirse ni de perder la conciencia. Vos seguís presente, escuchando y decidiendo.
Cuando el cuerpo está tenso y con miedo, todo se siente más intenso. Cuando practicás relajación con tiempo, tu cuerpo aprende a soltar con más facilidad, incluso en medio de una contracción.
La Organización Mundial de la Salud incluye las técnicas de relajación entre las opciones para manejar el dolor durante el trabajo de parto, según las preferencias de cada mujer.
El hipnoparto no promete un parto sin dolor: busca darte herramientas para atravesar cada contracción con más calma.
¿Cómo preparar el ambiente para tu hipnoparto?
El ambiente influye más de lo que muchas familias imaginan. Estos son los detalles que suelo sugerir pensar con tiempo:
- Luces suaves: una luz cálida y tenue se siente muy distinta a una luz blanca fuerte. Si vas a estar en un hospital, preguntá si se pueden bajar las luces de la habitación.
- Candelas de batería: dan la misma sensación acogedora sin el riesgo de un accidente. En un hospital, las candelas con fuego normalmente no son una opción, así que las de batería resuelven ese detalle.
- Música con audífonos: armá una lista con canciones o audios de relajación que ya hayas practicado. Los audífonos te ayudan a crear tu propio espacio, sobre todo si hay ruido alrededor o compartís sala.
- Lavanda: a muchas personas el aroma les ayuda a relajarse. Consultá con tu equipo de salud antes de usar aceites esenciales y preguntá si el lugar permite difusores. Y escuchá a tu cuerpo: un olor que te encantaba en el embarazo puede molestarte en pleno parto.
Si querés pensar cómo adaptar estos detalles al lugar donde vas a dar a luz, escribime por WhatsApp y lo conversamos con calma.
¿Qué herramientas te ayudan durante las contracciones?
- Afirmaciones: son frases cortas que te recuerdan tu fuerza, como “Cada ola me acerca a mi bebé” o “Mi cuerpo sabe hacer esto”. Podés escribirlas en tarjetas, pegarlas en la pared o pedirle a tu acompañante que te las lea.
- Sonidos tipo mantra: un “ooom” o un “aaah” largo y grave ayuda a canalizar la intensidad de la contracción y a soltar la mandíbula y los hombros. Practícalos en el embarazo para que salgan naturales el día del parto.
- Agua caliente y agua fría: una ducha tibia o caliente puede relajar la espalda y el abdomen. Un paño frío en la cara o en la nuca puede refrescarte cuando sentís calor o cansancio. Usá siempre una temperatura cómoda y seguí las indicaciones de tu equipo de salud.
- Bola de pilates: sentarte a mecer la cadera, hacer círculos o apoyarte sobre ella de rodillas te permite moverte y cambiar de posición. Asegúrate de que sea del tamaño adecuado para tu estatura y de tener a alguien cerca.
Lo que ensayás durante el embarazo es lo que vas a tener a mano el día del parto.
¿Se puede hacer hipnoparto en hospitales de Costa Rica o en casa?
Sí. La respiración, los sonidos, las afirmaciones y la música con audífonos viajan con vos a un hospital público, a un hospital privado o a tu casa.
Lo que cambia son los detalles del ambiente. Cada lugar tiene sus propias normas sobre luces, duchas, pelotas o aromas, así que vale la pena preguntarlo en tus citas prenatales o en un recorrido por la maternidad.
En Costa Rica, la Ley 10081 reconoce tu derecho a estar acompañada por al menos una persona de tu elección antes, durante y después del parto.
La CCSS también avaló un lineamiento para el plan de parto, donde podés dejar por escrito cómo deseás vivir ese momento. Incluir ahí tus preferencias de hipnoparto ayuda a que tu equipo las conozca.
Si eligieron un parto en casa, conversen con el equipo de salud que los acompaña sobre cómo integrar el agua, la pelota y el ambiente de forma segura.
Y si en algún momento el plan cambia hacia una cesárea, la música, la respiración y las afirmaciones también pueden acompañarte. En mi artículo sobre el acompañamiento de una doula en una cesárea en Costa Rica hablo más de ese camino.
¿Por qué contratar una doula para tu hipnoparto?
Durante el embarazo practicás en casa, sola o en pareja. Pero el día del parto, en medio de las contracciones, es muy normal que lo aprendido se te olvide.
Ahí una doula hace una diferencia práctica. Puede recordarte la respiración cuando la perdés, leerte una afirmación en el momento justo, bajar las luces, preparar la ducha o sostenerte mientras te movés en la bola. También puede guiar a tu pareja para que sepa cómo apoyarte y ayudarte a comunicar tus preferencias con tu equipo médico.
Una doula no reemplaza a tu ginecólogo, obstetra o partera: te acompaña para que lo practicado no se quede en el papel.
Desde la semana 38 estoy disponible 24/7 para las familias que acompaño en su parto, y puedo acompañarte en español o en inglés.
¿Querés preparar tu hipnoparto con acompañamiento?
Si estás pensando en un hipnoparto y querés conversar sobre cómo adaptarlo a tu hospital o a tu casa, escribime. Respondo en menos de un día, y casi siempre en pocas horas.
WhatsApp: +506 8654-2776
Correo: costaricandoula@gmail.com
Este contenido ofrece apoyo educativo y no sustituye el consejo médico.
María José Costa Rican Doula
